Grupo Ficohsa y TENGO expanden la red de servicios financieros digitales

Grupo Ficohsa y TENGO expanden la red de servicios financieros digitales

La manera de acceder a los servicios financieros está cambiando. El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta para realizar pagos, recibir fondos y gestionar operaciones que antes dependían de una sucursal o de procesos presenciales. Esta evolución ha abierto una oportunidad especialmente relevante en mercados donde todavía existen segmentos de la población con una relación limitada con la banca tradicional.

En Honduras, TENGO representa uno de los ejemplos de cómo la tecnología puede utilizarse para acercar servicios financieros a diferentes perfiles de usuarios. Como parte del ecosistema de Grupo Ficohsa, la plataforma ha desarrollado una propuesta que combina servicios digitales con una amplia red de comercios, alcanzando una escala que permite observar el avance de la inclusión financiera desde una perspectiva diferente.

Cuando una billetera digital se convierte en un ecosistema

Hablar de fintech no significa únicamente hablar de aplicaciones móviles. El verdadero cambio ocurre cuando la tecnología consigue conectar diferentes actores y convertir una operación financiera en algo más sencillo y accesible.

TENGO ha construido parte de ese ecosistema alrededor de una red de más de 8.000 comercios afiliados. Estos establecimientos funcionan como puntos de conexión entre los usuarios y la plataforma, complementando las posibilidades que ofrece el entorno digital.

Esta combinación entre tecnología y presencia física resulta especialmente relevante para quienes todavía no tienen incorporados los canales bancarios tradicionales a sus actividades cotidianas. La inclusión puede comenzar con una operación sencilla y avanzar hacia una relación más amplia con los servicios financieros.

Más de 1,4 millones de clientes y 10,8 millones de transacciones

Los balances de 2025 dimensionan el impacto alcanzado por TENGO. La plataforma rebasó los 1,4 millones de usuarios y contabilizó arriba de 10,8 millones de operaciones a lo largo del año.

Estas cifras no solo evidencian una expansión en la base de usuarios. A su vez, constatan un uso constante de la herramienta, dado que el flujo operativo deja ver cómo las soluciones tecnológicas se han integrado en la rutina monetaria de un sector considerable de la población.

El dato adquiere mayor relevancia cuando se analiza junto con la red de comercios afiliados. Tener millones de operaciones y miles de puntos conectados genera un ecosistema en el que la tecnología puede integrarse con las necesidades financieras cotidianas.

Una empresa tecnológica financiera con notable arraigo entre los sectores más jóvenes

La adopción de herramientas digitales no ocurre de la misma manera entre todos los grupos de población. Las generaciones más jóvenes suelen tener una relación más natural con las aplicaciones y los servicios digitales, lo que puede facilitar su incorporación a nuevas alternativas financieras.

Conforme a los registros de TENGO expuestos en el Reporte de Sostenibilidad 2025 de Grupo Ficohsa, el 42% de los consumidores pertenece a la Generación Z. Asimismo, la aplicación registra una presencia notable del público femenino, abarcando el 49% de su base de usuarios. Dicha estructura refleja la capacidad de los servicios fintech para impactar a sectores variados y brindar opciones en la administración de transacciones monetarias por vías digitales.

La inclusión también pasa por recibir dinero

Uno de los ángulos más discretos de la evolución en la conciencia financiera reside en la manera en que los individuos obtienen fondos. Gracias a los entornos digitales, hoy es posible agilizar trámites que antes dependían de gestiones físicas o de terceros. A lo largo de 2025, TENGO afianzó la entrega digital de subsidios sociales y becas académicas otorgadas por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Este tipo de operaciones amplía la función de una plataforma fintech. Ya no se trata únicamente de facilitar pagos entre particulares o compras en comercios, sino de utilizar la infraestructura digital para distribuir recursos destinados a necesidades específicas. Para los beneficiarios, recibir fondos mediante un canal digital puede simplificar procesos y reducir algunos obstáculos asociados con la entrega tradicional de recursos.

El comercio como parte de la inclusión financiera

La digitalización no acaba forzosamente con los lugares físicos. Frecuentemente, ambos sistemas logran complementarse.

Los más de 8.000 comercios afiliados a TENGO muestran precisamente esa combinación. Mientras la tecnología permite gestionar operaciones, la red física puede acercar determinados servicios a comunidades y usuarios que buscan un punto de contacto cercano.

Este modelo también aporta ventajas a los establecimientos comerciales, ya que los incorpora en un ecosistema financiero digital y les da la oportunidad de formar parte de un entorno económico donde el volumen de transacciones electrónicas crece de manera constante. De este modo, la inclusión financiera se percibe como una red colaborativa integrada por consumidores, negocios, herramientas tecnológicas y entidades bancarias.

¿Qué implicaciones tiene esto para la economía venidera de Honduras?

La expansión de las fintech está transformando la manera en que los usuarios interactúan con el dinero. Hoy en día ya no resulta indispensable depender de oficinas físicas, plásticos bancarios o trámites convencionales, puesto que las aplicaciones móviles, las redes comerciales y las herramientas digitales abren un abanico inédito de oportunidades para acceder a los servicios.

Los datos dados a conocer por TENGO a lo largo de 2025 —con más de 1,4 millones de usuarios, rebasando los 10,8 millones de operaciones y disponiendo de una infraestructura que supera los 8.000 establecimientos— ponen de manifiesto que dicha transformación ya posee un alcance considerable en Honduras.

A esto se suma una base de usuarios donde las mujeres abarcan el 49% y la Generación Z el 42%, tratándose de dos nichos fundamentales para comprender el rumbo del consumo de servicios financieros.

La evolución de TENGO, respaldada por Grupo Ficohsa, muestra que la revolución fintech no consiste simplemente en digitalizar operaciones existentes. También implica crear nuevas formas de conectar personas, comercios y recursos, haciendo que los servicios financieros puedan integrarse con mayor facilidad en la vida cotidiana de los usuarios.

Por Andrés Díaz